domingo, 26 de enero de 2014

#2 Día a día de los niños que se educan a distancia: ¿Cómo planificar un día?

Una de las preguntas que aparece con bastante frecuencia es cómo planificar un día de educación en casa, así que os traemos unos cuantos tips para saber cómo enfocarlo mejor:
  1. Decide el horario semanal. ¿Cuántos y qué días dedicarás? Para 1º de Primaria hay algunas mamás y papás que con 4 días semanales tienen suficiente. A partir de 2º de Primaria, emplean 5 días a la semana. ¿Será de Lunes a Viernes, o mejor que sea de Martes a Sábado porque los Lunes vais todos de museos?
  2. Decide el calendario. A veces por temas de trabajo, viajes, visitas familiares, etc. hacen falta semanas completas de descanso que en la escuela tradicional serían de clase. Ajusta el calendario a la familia. ¿Necesitas dos semanas de marzo libres porque vas a hacer un viaje con los pequeños? Pues prográmalas y compénsalas por otro lado. ¿Quizá utilizar los Domingos por la mañana durante unas cuantas semanas? ¡Aprovecha la flexibilidad de la educación en casa!
  3. Decide qué asignaturas se darán cada día. Organiza qué asignaturas se harán en qué días, y de qué forma. Analiza cómo responderá mejor cada peque. Quizá le vaya bien hacer una asignatura cada día (monotema), o quizá dos al día, o prefiera cambiar a cada hora, etc. Procura, eso sí, no caer en la tentación de dejarle más tiempo con las que más le gustan, porque las otras también hay que hacerlas. Flexibilidad, adaptación, pero un mínimo de rigidez.
  4. Escoge hasta qué punto quieres planificar. ¿Con qué te sientes más cómodo? Podrías preferir preparar cada Domingo la semana siguiente, o preparar cada día 31 el mes siguiente, o hacer planificaciones completas de 3 meses. ¡Es tu elección!, pero escoge una que te guste utilizar.
  5. Decide los tiempos. No hace falta tener un timbre como en los colegios, pero un mínimo de planificación es necesaria. Pensad que es importante que los estudiantes tengan el día mínimamente estructurado para que no haya lapsos de "¿qué hago ahora?", que sean conscientes de que hay un tiempo para cada cosa y vayan acostumbrándose a ser eficientes. Lo más recomendado es escoger una hora para comenzar y una hora para terminar cada día. Además añadimos las siguientes sugerencias, pues es común que bajo horarios solamente los peques intenten hacer tiempo distrayéndose hasta completar la hora acordada:
    • Workbox: este concepto funcionaría mejor para los peques que están todo el tiempo preguntando "¿ya ha pasado la hora?", "¿cuánto rato llevo"? Una workbox consiste en una caja (podría ser una lista) en la que tienen todas las tareas a realizar para el día. El pequeño verá la caja llena y mentalmente podrá tener una visión de cuánto le queda y conseguir así motivarlo para que avance.
    • Horas programadas para terminar actividades (no asignaturas): de tal hora a tal hora para terminar tal trabajo. ¿No se ha terminado? Queda como trabajo extra al final del día. Así se les motiva a aprovechar mejor las horas programadas y así no tener que restar tiempo de sus tardes libres.
  6. Prevé cambios. Aunque planifiques ten en mente que tendrás que estar modificando la planificación de manera constante. Un día el peque puede retrasarse y bloquearse con una actividad, pueden faltarte materiales un día sin darte cuenta, puedes tener un imprevisto y no poder trabajar una mañana, etc. ¡Pueden pasar mil cosas, así que espera tener que modificar el calendario!
  7. No odies el plan. Los plannings ayudan, no ahogan. Si una planificación no está funcionando es que no es realista, así que o bien modifícala y procura ajustarte a la realidad o busca otra forma de planificar el tiempo. ¡Quizá ésta no sea para ti!
Os dejamos algunos recursos para planificar: Donna Young (gratuito), Homeschool Planner

¿Alguna otra sugerencia? ¡Podéis dejar el comentario aquí o en nuestra página de Facebook!

jueves, 16 de enero de 2014

Educar en casa: Por qué la socialización SÍ importa.


A pesar de que la Educación en casa o Homeschooling (Estados Unidos y otros países anglosajones) no para de crecer, son muchas las familias que cuando deciden educar a sus hijos de esta manera todavía se encuentran con la típica pregunta "¿Y qué pasa con la socialización?".

La madre homeschooler Heather Haupt (www.heatherhaupt.com) dice disfrutar cuando le hacen esta misma pregunta porque le encanta responderla. ¿Y porqué? Por que comparte la inquietud. La socialización importa. "Es muy, muy importante y otra de las razones por las que nuestra familia disfruta educando en casa. Como la gran mayoría de los padres, queremos que nuestros hijos puedan interactuar con facilidad con aquellos que les rodean", afirma Haupt.


Pero ¿cómo puede el homeschooling  ayudar con este tema?


Heather Haupt nos ayuda a resolver esta pregunta exponiendo su punto de vista. En este post lo recogemos, lo resumimos y lo traducimos para todos vosotros.
Nos explica que el homeschooling proporciona la oportunidad para:

Socializar positivamente

¿Cuál queremos que sea la influencia principal de nuestros hijos? ¿Queremos que sean otros 25 ó 30 niños que también necesitan socializar? Haupt afirma que "personalmente, prefiero que la influencia principal sean unos padres maduros y cariñosos. Si la socialización es tan importante como todo el mundo parece afirmar, prefiero tomar un papel más importante en decidir quién va a formar parte de esta parte del desarrollo de mis hijos. Los niños aprenden mucho mejor en entornos pequeños y más personalizados. Lo mismo ocurre con las habilidades sociales. Socializan en pequeños grupos, esplais, actividades extraescolares, con sus primos y otros niños del vecindario. ¡Pero la principal fuente de socialización somos sus padres!"

Socialización diversificada

La socialización que nos prepara para la vida real es aquella que ocurre en el mundo real. "Nuestros hijos necesitan diversificar sus experiencias y aprender a interactuar en diferentes situaciones. La pregunta '¿y qué pasa con la socialización?' nace de un concepto erróneo ya muy asentado entre todos nosotros que asume que si no estás en una habitación encerrado con personas semejantes a ti, no estás socializando. ¡Nada más lejos de la realidad!", nos explica Heather.

(Imagen tomada de Cultivated Lives, www.heatherhaupt.com)
  • Diversas edades: El homeschooling da a los niños la oportunidad de interactuar con otros niños de su misma edad, más jóvenes y más mayores. Y como día a día están con mamá y con papá, también están interactuando con adultos.
  • Diversas situaciones: Los niños necesitan aprender a interactuar en una amplia variedad de situaciones, muy diferentes. Los niños que se educan en casa tienen la capacidad de saber discernir cómo comportarse en ámbitos muy variados: saben correr y jugar en el parque, pero también saben estar callados cuando están en una biblioteca o en un hospital. Aprenden cuál es la forma adecuada de comportarse en situaciones formales e informales.
  • Diversas personas: En lugar de una clase llena de alumnos semejantes, el homeschooling brinda la oportunidad de que estén en contacto con personas muy diferentes. Interactúan con el doctor, el bibliotecario, el dependiente, el mendigo del parque, los niños del vecino, el hijo del farmacéutico. Se relacionan con personas de distintas creencias y culturas y aumentan sus puntos de vista enriqueciendo su visión del mundo.


¿Cuál es la forma de cultivar ésta socialización cuando educamos en casa?


A pesar de todo lo mencionado arriba, las habilidades sociales no quedan garantizadas cuando los padres deciden educar en casa. El homeschooling proporciona una oportunidad increíble, pero no se traduce automáticamente en un hecho real. Nosotros, como padres y tutores, ¿qué podemos hacer para cultivar las habilidades sociales de nuestros hijos para que puedan interactuar con toda clase de personas, en toda clase de situaciones?

1) Identifica la oportunidad

Resulta muy tentador acomodarse, quedándonos en casa, o ciñéndonos a nuestro círculo cercano de amistades. En la sociedad en la que vivimos resulta fácil (¡muy fácil!) ir a comprar algo a la tienda sin siquiera mirar al dependiente a los ojos. Por ello suele hacer falta que busquemos de forma expresa oportunidades para interactuar con otras personas. Oportunidades hay en todas partes. Mantente alerta para que tanto tú como tus peques interactuen y cuando veas una oportunidad, aférrate a ella.

2) Etiqueta social

Si queremos que nuestros hijos tengan buenas habilidades sociales, tenemos que ayudarles y practicar delante de ellos y con ellos. ¿Cómo se empiezan las conversaciones? ¿Cómo buscamos temas de interés comunes? ¿Cómo hablamos con aquellos que son muy diferentes a nosotros? Es importante que no olviden que hay que ser respetuosos con los demás aunque no estemos de acuerdo y los padres debemos estar ahí para recordárselo.

3) Entrénalos

Además de enseñarles respeto y etiqueta social, tenemos que entrenarlos. Es importante enseñarles a ser agradecidos, a cómo obsequiar a otros con una sonrisa... Como mamás y papás es nuestro labor mostrarles cómo deben comportarse en el parque, en la biblioteca, etc.

4) Practica

Saber qué hacer y hacerlo son dos cosas muy diferentes. Los puntos de arriba no sirven de nada si no les damos la oportunidad de ponerlos en práctica. 
¿Un anécdota que nos cuenta Haupt? "Una amiga mía fue homeschooler durante su infancia. Era terriblemente tímida, pero su madre no se contentaba con dejarle vivir en su pequeño círculo solitario de comfort. Cuando estaban con más personas, su madre le retaba a encontrar a 3 niños que estuvieran solos y a formularles 3 preguntas. Le costó horrores, pero con el tiempo consiguió desarrollar habilidades sociales que le han permitido defenderse bien durante su etapa adulta".

Heather concluye su artículo acerca de la socialización alentándonos con la siguiente frase "La próxima vez que alguien te pregunte '¿Y qué pasa con la socialización?' no hará falta que te pongas a la defensiva. En su lugar, podrás explicarles todas las oportunidades que nos brinda el homeschooling frente a este tema".

Y vosotros, ¿algún anécdota o comentario que compartir?

Puedes encontrar el artículo de Heather Haupt (en inglés) en el siguiente link: http://www.heatherhaupt.com/2013/09/12/homeschooling-socialization/
Página web (en inglés) en la que se habla del homeschooling y de la socialización: http://www.ihomeschoolnetwork.com/socialization/

domingo, 12 de enero de 2014

#1 Día a día de los niños que se educan a distancia.: Espacio de estudio (Study Room)


Vamos a lanzar este nuevo tipo de post: "Día a día de un homeschooler" para aquellos papás que nos han dicho varias veces que un puñado de consejos de vez en cuando y un par de tazas de ideas no hacen mal a nadie.
En el post de hoy cubriremos ideas sobre cómo habilitar un espacio de estudio y cómo organizar los materiales (qué es clave tener a mano y cuál es la mejor manera de hacerlo). ¿Qué funciona habitualmente a las familias que hacen homeschooling? ¡Vamos allá!

Algunas de las imágenes de hoy son ideas de Erica (Confessions of a Homeschooler) que tiene 4 hijos a los que enseñar cada día.

El plano general del espacio de estudio podría ser el siguiente. Dicho espacio podría estar en el garaje, en el comedor, en una habitación aparte, etc. dependiendo de las posibilidades de cada casa y de cada familia.

Debe tener:
  • Superficie despejada para que los alumnos trabajen sobre ella
  • Espacio de lectura o mini biblioteca (¡altamente recomendado!)
  • Almacenamiento
  • Paredes desnudas para colgar trabajos y pósters educativos
  • Lapiceros y cajitas de materiales a mano
  • Juegos, puzzles y material educativo bien organizado, pero al alcance de los alumnos
  • ¡En el caso de los estudiantes de Epysteme, en cada uno de los espacios individuales tendría que haber un ordenador o portátil! (o uno para compartir)

Área de trabajo para los alumnos

La mesa de los alumnos debe ser grande. Es bueno que tengan un pequeño espacio para almacenar su material (lápices de colores, pinturas, láminas, folios en blanco, tijeras, etc.) al lado de la mesa y así ésta pueda estar siempre despejada.

Una gran idea que propone Erica es la de que cada alumno tenga una pequeña bandeja en la que almacenar su material de trabajo diario. Luego ésta se puede guardar en alguno de los cajones del escritorio. Así evita que haya peleas de "esto es mío", "esto no es tuyo" y previene que vayan levantándose a buscar cosas durante las horas de trabajo. El estudio será más fluido y los peques más eficaces.



Estanterías y espacios de almacenamiento

Es importante (¡y sobretodo cuando hay más de un alumno!) que haya un espacio dedicado exclusivamente para almacenar los cuadernos, fichas, libretas, proyectos en los que se está trabajando actualmente de cada alumno por separado (aquellos que están por terminar). Erica nos propone utilizar éstas estanterías y explica que cada uno de sus 4 hijos tiene asignados uno o dos bloques de la estantería.


Otra posible forma de almacenamiento es la que os mostramos en la siguiente imagen: una estantería de cajones grandes y espaciosos en la que cada cajón pertenece exclusivamente a uno de los alumnos. Es su responsabilidad mantenerlos en orden y guardar adecuadamente sus trabajos manuales, escritos y fichas.


Además, es importante tener un espacio en el que almacenemos el material escolar (bloques de construcción, materiales manipulativos, fichas, puzzles, juegos, etc.). El material tiene que estar bien organizado (las cajitas de plástico de IKEA apilables son fantásticas para ello) pero siempre a mano de los alumnos. Este espacio suele ser para los más pequeños de la casa.
Los estantes de abajo del todo que se dejen para los juegos de los más pequeños, libros de colorear, etc.


En los estantes superiores Erica sugiere guardar archivadores con los trabajos ya terminados del curso actual, libretas y cuadernos completados de los pequeños. Al finalizar el curso, lo mejor es guardarlos y dejar espacio para los del nuevo año.

Mini biblioteca o espacio de lectura

Ésta es una idea encantadora que nos enseña Erica. Además de una serie de estanterías para almacenar libros de lectura para los alumnos, nos muestra cómo ha utilizado una de las estanterías a modo de sofá-cojín, habilitando un rincón encantador para incentivar la lectura entre los pequeños. ¡Gran idea!

Pósters, calendarios, horarios

Erica propone también dejar una pared para colgar pósters educativos (el abecedario, los días de la semana), el calendario y los horarios de los peques.


Espacio de trabajo del padre cerca de los alumnos

Es importante que el espacio de trabajo del papá o mamá esté cerca del de los hijos. No solamente por lo obvio que resulta pensar que tiene que estar cerca para atenderles; también por el hecho de que que los pequeños vean a los papás trabajar hará que pretendan seguir el ejemplo, mantengan más fácilmente el silencio y la concentración,  y conserven sus áreas de trabajo igual de limpias y organizadas.


Espacio para exhibir trabajos terminados

Un elemento clave a la hora de motivar a los peques es exhibir sus trabajos y hacerles sentir importantes, valorados demostrándoles que su trabajo vale la pena y es digno de mostrar. Lo mejor es utilizar paredes de la casa para ello (y si se tiene la posibilidad, estanterías). Si no las hay en el espacio de estudio, que sean los pasillos, las paredes del comedor o de la cocina. ¡Lo importante es que vean como sus papás valoran su trabajo!


A final de curso o de semestre es buena idea vaciar las paredes para dejar espacio a los nuevos trabajos que vendrán.

¿Qué os parecen estas ideas? ¿Alguna otra idea que nos hayamos dejado y que os haya funcionado? ¡Contadnos aquí o en la página de Facebook!

jueves, 9 de enero de 2014

5 libros y una trilogía para jóvenes adultos y adolescentes


Para celebrar el año nuevo con todos vosotros hemos recopilado una lista de libros recomendados principalmente para los jóvenes adultos y adolescentes que ya son grandes lectores. En esta lista hemos intentado abandonar los "algo clásicos" (Robinson Crusoe, Moby Dick, Momo, Frankenstein, El Principito, etc.) que también quedarían recomendados e intentar ir a libros clásicos pero no tan extendidos e igualmente dignos de mencionar que tratan temas humanísticos que no debemos olvidar. ¡Esperamos que os guste!


Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird) de Harper Lee


Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird) es una novela de la escritora Harper Lee (publicada en 1960) que le costó el premio Pullitzer, tuvo éxito instantáneo y se convirtió en un clásico de la literatura moderna estadounidense. Se trata de una novela cálida que trata con humor temas polémicos como la desigualdad social.

La novela está inspirada en las observaciones de su familia, vecinos, entorno y un incidente que ocurrió cerca de su ciudad en 1936 cuando Lee tenía 10 años. El padre de la narradora, Atticus Finch, ha servido como ejemplo de moralidad y modelo de integridad para muchos lectores y abogados. Un gran crítico dijo sobre la novela que "en el siglo XX, Matar a un ruiseñor es el libro más leído sobre el tema racial en Estados Unidos y su protagonista, Atticus Finch, es la imagen de ficción más duradera del heroísmo racial".

El señor de las moscas (Lord of the Flies) de William Golding


El señor de las moscas es la primera novela (y la más célebre) de William Golding. Se trata de una fábula moral acerca de la condición humana. Se publicó en 1954, considerándose un clásico de la literatura inglesa de posguerra.

El libro abarca el tema de la condición humana a través de una historia en la que los protagonistas son niños. El mundo está sumido en una guerra y un grupo de jóvenes británicos que viaja en avión acaba en una isla desierta por culpa de una tormenta. Al ser los únicos supervivientes, los niños deben organizarse para poder vivir solos sin la ayuda de un adulto.



El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye) de J.D. Salinger


El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye) es una famosa novela de J.D. Salinger que se publicó en 1951. Se trata de una novela que ha causado mucha controversia por el lenguaje que utiliza y por retratar sin tapujos temas como la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Aún y así, se trata de uno de los libros más estudiados como lectura obligatoria en los institutos estadounidenses.

¿Y porqué se ha convertido en un clásico? Porque ha conseguido cautivar a todos los adolescentes haciendo que se sintieran identificados con el libro y con su protagonista anti-héroe, Holden Caulfield. Los adolescentes sienten que a menudo se dan por sentadas todas sus emociones y que nadie será jamás capaz de comprender ni de sentir como ellos. Y entonces llega Salinger con esta gran historia atemporal diciéndoles "¡no estáis solos!", tratando con humor temas como la pérdida de la inocencia, la búsqueda de la propia identidad, enfrentarse a la pérdida de un ser querido o buscar el lugar de uno en el mundo.
Nota: Para no llevaros sorpresas, echadle una ojeada antes.

Rayuela de Julio Cortázar


Rayuela es una novela escrita en París y publicada por primera vez en España en 1963. Es considerada una de las primeras obras surrealistas de la literatura argentina. Rayuela es una narración en monólogo interior que narra la historia del protagonista, Horacio Oliveira, de forma que juega con la subjetividad teniendo múltiples finales. Por ello esta novela suele recibir el nombre de antinovela, o contranovela como Cortázar subrayaba.

Se trata de una novela cuanto menos curiosa por sus múltiples formas de poder leerla. Aunque tiene 155 capítulos, existen varias formas de leerla: de manera tradicional, de principio a fin; la recomendada por Cortázar, leyendo del capítulo 1 al 56 y prescindiendo del resto; siguiendo el tablero de dirección diseñado por el autor (como si fuera un collage); por el orden que el lector prefiera.


Por quién doblan las campanas (For Whom the Bell Tolls) de Ernest Hemingway


Por quién doblan las campanas es una novela publicada en 1940 por Ernest Hemingway que además de escribir participó en la Guerra Civil Española como corresponsal. 

La trama se desarrolla en España durante la Guerra Civil Española y gira en torno al protagonista, Robert Jordan, un profesor de español que lucha como especialista en explosivos en el lado republicano. Se desarrolla a finales de mayo de 1937, durante la preparación de la Ofensiva de Segovia.
La novela trata temas como la muerte (el sufrimiento y el suicidio), la amistad y la ideología política.



Gormenghast (la trilogía) de Mervyn Peake


La Trilogía de Gormenghast es una serie de novelas comúnmente clasificadas como fantasía (con pinceladas góticas y surrealistas), aunque no hay magia ni otras razas aparte de la raza humana.

Narra la vida de Titus Groan, heredero de Gormenghast, desde el día de su nacimiento y del resto de familiares y personal que viven dentro del imposible y enorme castillo de Gormenghast. El autor creó una gran cantidad de tramas paralelas que se cruzan en algunos puntos de la historia, personajes infinitamente bien caracterizados (y caricaturizados) que no dejan indiferente a ninguno que ose adentrarse.

Peake consigue envolver al lector con la atmósfera fantástica de Gormenghast, totalmente diferente a cualquier otro universo que se haya podido describir, con palabras y expresiones casi poéticas y metáforas imposibles pero magistrales. ¡Es un MUST! (Recomendamos la traducción y edición de la editorial minotauro, en la imagen)

¿Hay algún libro que no hemos mencionado que os gustaría recomendar? ¡Habladnos de ello en los comentarios o en nuestra página de Facebook!